Los residentes del Hogar de Ancianos vivieron una jornada muy especial al participar de la noche de Corsos de nuestra ciudad.

Fue una salida diferente, cargada de emoción, música, colores y sonrisas. Para muchos de ellos, significó volver a sentir de cerca el ritmo de una fiesta popular que forma parte de la identidad de la comunidad.
La alegría compartida, los aplausos y el clima festivo hicieron que la noche se transformara en un recuerdo imborrable.

Desde el Hogar destacaron la importancia de seguir generando estos espacios de encuentro, que permiten a los adultos mayores mantenerse activos, integrados y siendo parte de la vida social de la ciudad.
“Participar de estas actividades nos llena el corazón y nos recuerda que seguimos siendo parte viva de nuestra comunidad”, expresaron con gratitud.



