La provincia de Buenos Aires sufrió en enero una fuerte caída en los recursos que recibe por Coparticipación Federal y perdió casi $82 mil millones en comparación con el mismo mes de 2025, en un contexto de desplome de las transferencias nacionales a todas las provincias.

Según datos oficiales, las transferencias automáticas desde Nación registraron una baja interanual del 6,7%, un escenario que impactó con especial dureza en el territorio bonaerense. La situación se da en medio del debate por la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional y de los reclamos de gobernadores, tanto opositores como dialoguistas, por la compensación de ingresos perdidos.
El ministro de Economía bonaerense, Pablo López, atribuyó la caída a la recesión económica y a la fuerte baja en la recaudación de impuestos clave. “Con este modelo, todas las provincias pierden”, afirmó el funcionario, al difundir un gráfico que muestra un recorte superior a los $400 mil millones en el conjunto de los gobiernos provinciales.
De acuerdo a López, el principal factor que explica la pérdida de recursos es la caída en la recaudación del IVA, uno de los tributos centrales del esquema de coparticipación. El impuesto registró una merma cercana al 12%, vinculada a un consumo que continúa deprimido, mientras que el resto de los impuestos nacionales coparticipables cayó un 2,1% durante enero.
“Las provincias pagan el costo de un modelo que reduce el mercado interno”, advirtió el ministro, y sostuvo que la baja en la coparticipación “expone la inviabilidad del modelo económico y el carácter antifederal del Gobierno nacional”.
El retroceso en los fondos enviados por Nación vuelve a tensar la relación fiscal entre la Casa Rosada y las provincias, en un escenario marcado por ajustes, recortes y negociaciones abiertas en el Congreso.



