3 junio 2026

Una novela homenajea a “Bicho” Hayes y rescata la lucha comunitaria

"Rosaceleste", la primera novela de la actriz y directora teatral Corina Busquiazo, no solo construye un potente relato de resistencia ambientado en el barrio porteño de Barracas, sino que también rinde homenaje a la médica nuevejuliense Mabel “Bicho” Hayes, fallecida tiempo atrás, una de las impulsoras fundamentales del Grupo de Teatro Comunitario Patricios Unidos de Pie, surgido en la localidad de Patricios, partido de Nueve de Julio, a comienzos de la década del 2000.

Editada por Caburé, la novela tiene como protagonista a Rosaceleste, una jubilada que vive en los márgenes de Barracas junto a su compañera Tina. En ese escenario barrial, atravesado por la memoria, el amor y la organización colectiva, la historia propone una inversión generacional: si en los años 70 quienes se jugaron la vida por un mundo mejor fueron los jóvenes, ahora son los adultos mayores quienes encarnan la resistencia y la imaginación política.

Desde esa premisa nace en la ficción el “Comando Norma Plá”, un grupo de jubiladas y jubilados que transforma el barrio en un espacio de creatividad, protesta y acción comunitaria. La novela se apoya en personajes entrañables y en una mirada profundamente territorial, donde lo colectivo aparece como respuesta frente al avance del individualismo.

Busquiazo, vecina de Barracas desde hace más de dos décadas y fundadora del Circuito Cultural Barracas, reconoce que muchos de los personajes están inspirados en personas reales del barrio. En ese entramado de referencias, el libro está dedicado especialmente a dos figuras clave del teatro comunitario argentino: Ricardo Talento, referente histórico de Barracas, y Mabel “Bicho” Hayes, médica rural, militante social y promotora cultural en Patricios.

La mención a Hayes no es casual. Su trabajo en el interior bonaerense, impulsando el teatro comunitario como herramienta de identidad, organización y transformación social, marcó un camino que hoy continúa vigente.

El Grupo Patricios Unidos de Pie fue uno de los primeros proyectos de este tipo en la región y se convirtió en un emblema del arte como construcción colectiva en contextos rurales.

En Rosaceleste, esa herencia se proyecta desde la ficción como una afirmación política y cultural: nadie se salva solo y la comunidad sigue siendo un refugio, un motor y una forma de resistencia.

Desde Barracas hasta Patricios, la novela enlaza territorios y memorias, y pone en valor a quienes, incluso en la vejez, siguen creyendo que otro mundo es posible.