3 junio 2026

Tragedia por la música fuerte: mató a tiros a su vecino

Un festejo terminó en horror en Mendoza. Un hombre, harto de los ruidos molestos de la casa de al lado, salió con un arma y fusiló al anfitrión de la fiesta frente a todos los invitados.

La noche prometía ser de pura alegría, entre brindis y anécdotas. En una vivienda de Mendoza, la familia festejaba un cumpleaños y la música acompañaba el encuentro, sin imaginar que el peligro acechaba justo detrás de la pared medianera. Del otro lado, la intolerancia crecía en silencio hasta que explotó de la peor manera.

Harto del ruido, el vecino de al lado decidió no llamar a la policía ni intentar una última charla mediadora. En lugar de eso, empuñó una pistola 9 milímetros y salió de su casa decidido a terminar con el festejo por la fuerza. Los gritos de la discusión inicial se vieron interrumpidos por el estruendo de un disparo que cambió todo para siempre: el proyectil impactó de lleno en el pecho del dueño de casa, que se desplomó ante los ojos de sus seres queridos.

Mientras la música seguía sonando de fondo, el horror se apoderó de los invitados. El agresor, lejos de mostrar arrepentimiento, regresó a su domicilio para intentar refugiarse, pero el despliegue policial fue inmediato. Los efectivos lograron cercarlo y detenerlo antes de que pudiera escapar, secuestrando en el lugar el arma homicida y varias municiones.

Hoy, donde debería haber restos de un festejo, hay cintas perimetrales y una familia destruida. El atacante ahora duerme en un calabozo, enfrentando una imputación por homicidio agravado que podría dejarlo en prisión por décadas, mientras el barrio no sale del asombro por una vida que se apagó de la forma más absurda: por el volumen de una canción.