Un nuevo hecho de violencia extrema conmociona al conurbano bonaerense. Un joven de 20 años murió luego de permanecer veinte días internado en estado crítico, tras haber sido brutalmente atacado por una patota a la salida de un boliche en la localidad de El Talar, partido de Tigre.

El fallecimiento se produjo este domingo, en una fecha cargada de simbolismo: al cumplirse seis años del crimen de Fernando Báez Sosa.
El ataque ocurrió en la madrugada del 1° de enero, a la salida del boliche Tropitango. Según la reconstrucción del caso, la víctima mantuvo un entredicho con al menos dos personas dentro del local bailable, situación que motivó la intervención del personal de seguridad, que retiró a los involucrados del lugar. Lejos de finalizar allí, el conflicto continuó en la vía pública.
De acuerdo a la investigación, al menos seis personas, que se movilizaban en dos vehículos, persiguieron al joven y a sus amigos por algunas cuadras hasta alcanzarlos. En ese punto se produjo la golpiza. La víctima sufrió una fractura de cráneo y una hemorragia cerebral de extrema gravedad. Fue trasladada de urgencia al Hospital de General Pacheco, donde permaneció internada en terapia intensiva hasta que se confirmó su fallecimiento.
El hecho generó una fuerte conmoción en la comunidad de El Talar y un profundo impacto en redes sociales, donde familiares y allegados expresaron su dolor y reclamaron justicia. La fiscalía de Tigre investiga el episodio bajo la carátula de homicidio. Según testimonios y registros de cámaras de seguridad, el ataque habría sido premeditado y contó con la participación de varias personas. Hasta el momento, no se informaron detenciones.



