19 julio 2026

River acompañó a socios que pasaron las fiestas en soledad

En un gesto que excede largamente lo deportivo, River Plate organizó una emotiva cena de fin de año destinada a socios que atraviesan las fiestas en soledad, ya sea por situaciones personales complejas o por la reciente pérdida de seres queridos.

El encuentro se realizó en el estadio Más Monumental y se convirtió en una noche marcada por la contención, el afecto y el sentido de pertenencia.

Mientras el fútbol profesional se encuentra en receso, el club decidió activar con fuerza su rol social y abrir sus puertas a miembros de su comunidad que viven estas fechas sin compañía cercana. La convocatoria fue cuidadosamente planificada a partir de un relevamiento interno que permitió identificar a socios vitalicios, personas mayores recientemente enviudadas y miembros del programa River Sin Barreras que perdieron a familiares directos o cuidadores.

Desde la dirigencia destacaron que la iniciativa buscó reforzar la idea del club como un espacio de encuentro y acompañamiento. La mesa reunió a socios de distintas generaciones, unidos por una identidad común y por décadas de vínculo con la institución, en una noche donde el fútbol fue excusa para compartir historias y afectos.

Uno de los momentos más emotivos fue la presencia de Norberto “Beto” Alonso, máximo ídolo de la historia riverplatense, quien participó activamente de la cena, se sentó junto a los socios, intercambió anécdotas y evocó viejas glorias, generando un clima de cercanía muy valorado por los asistentes.

También estuvo presente el vicepresidente Andrés Ballotta, quien remarcó que River debe ser, ante todo, una comunidad que acompañe. Entre los invitados se encontraban familiares de Walter Paz, recordado hincha del club, y socios que lograron superar graves problemas de salud durante 2025 y que hoy encuentran en River su principal red de contención.

El encuentro se extendió durante varias horas entre recuerdos, agradecimientos y emociones compartidas, y dejó en evidencia el papel social que cumplen las instituciones deportivas en la Argentina. Para quienes participaron, la cena no fue solo un momento especial, sino la confirmación de que, aun en medio de las ausencias, la familia riverplatense siempre tiene un lugar reservado para los suyos.