19 julio 2026

Milei avaló una eventual acción armada de Trump en Venezuela

El presidente Javier Milei respaldó públicamente la presión de Estados Unidos contra el gobierno de Nicolás Maduro y avaló una eventual intervención armada como estrategia para “liberar al pueblo venezolano”.

Lo hizo durante su exposición en la cumbre del Mercosur realizada en Foz de Iguazú, donde volvió a exhibir un alineamiento pleno con la política exterior norteamericana, en fuerte contraste con la postura de Brasil.

“La Argentina saluda la presión de los Estados Unidos y Donald Trump para liberar al pueblo venezolano. El tiempo de tener un acercamiento tímido en esta materia se ha agotado”, afirmó Milei, quien calificó al mandatario venezolano como un “narcoterrorista” y describió la situación del país caribeño como una crisis política, humanitaria y social devastadora que amenaza a toda la región.

En ese marco, el Presidente sostuvo que la “dictadura atroz e inhumana” de Maduro proyecta una “sombra oscura” sobre América Latina y justificó el respaldo argentino al despliegue militar estadounidense, que en los últimos días incluyó ataques a embarcaciones supuestamente vinculadas al narcotráfico y el decomiso de un superpetrolero en el Caribe, además del despliegue de una poderosa flota naval encabezada por el portaaviones nuclear Gerald Ford.

Las declaraciones de Milei chocaron de lleno con la posición del presidente brasileño Luiz Inácio “Lula” Da Silva, quien advirtió que una intervención armada en Venezuela sería una “catástrofe humanitaria”. En un mensaje con fuerte carga histórica, Lula recordó que la última acción militar de una potencia extrarregional en Sudamérica derivó en la guerra de Malvinas en 1982.

Las diferencias también quedaron expuestas en el plano diplomático. Argentina y Paraguay impulsaron una resolución de repudio a las violaciones de derechos humanos en Venezuela, pero la iniciativa fue frenada por la postura no injerencista de Brasil, Uruguay y Chile, lo que profundizó las tensiones dentro del bloque regional.

El escenario se volvió aún más delicado tras las recientes declaraciones de Donald Trump, quien no descartó una declaración de guerra contra Venezuela y aseguró haber ayudado políticamente a Milei durante la campaña electoral. En ese contexto, el debate sobre el rumbo regional y el rol de las potencias externas volvió a ocupar el centro de la escena en el Mercosur.