Una investigación judicial permitió desbaratar maniobras de extorsión y chantaje digital que se realizaban desde el interior de la Unidad Penitenciaria N.º 13 de Junín, a partir de denuncias realizadas por vecinos que fueron contactados a través de redes sociales y aplicaciones de mensajería.

Tras intercambios iniciales de contenido íntimo, las víctimas comenzaron a recibir amenazas y exigencias de dinero, que derivaron en transferencias bancarias bajo presión.
La pesquisa estuvo a cargo de la Fiscalía Especializada en Delitos Conexos a la Trata de Personas, Ciberpedofilia y Grooming, junto a la UFI N.º 6 de Junín, y fue desarrollada por la Sección de Investigaciones Cibercrimen. Mediante un minucioso análisis técnico, se lograron reconstruir direcciones IP, impactos de antenas, dispositivos y números IMEI, determinando que las comunicaciones extorsivas se originaban dentro del ámbito carcelario.
Con los elementos probatorios reunidos, el Juzgado de Garantías N.º 3 autorizó un nuevo allanamiento en la unidad penitenciaria, el número 17 realizado en cárceles juninenses. Durante el procedimiento, llevado a cabo con colaboración del Servicio Penitenciario Bonaerense, se secuestraron teléfonos celulares y dispositivos electrónicos, y se notificó la imputación a tres internos sindicados como autores de las maniobras.
Desde el Ministerio Público Fiscal destacaron la importancia del trabajo articulado entre la Justicia y las fuerzas especializadas, subrayando que los delitos digitales no reconocen límites físicos. Asimismo, reiteraron la necesidad de denunciar de inmediato este tipo de hechos y remarcaron que la capacitación permanente resulta clave para enfrentar modalidades delictivas cada vez más complejas.
Con información de Junín 24.



