18 julio 2026

Duro castigo de la AFA a Estudiantes: suspenden a todo el plantel

La Asociación del Fútbol Argentino aplicó una sanción inédita a Estudiantes de La Plata luego del polémico pasillo en Rosario Central, donde los jugadores se dieron vuelta y dieron la espalda al campeón durante el homenaje protocolar.

El Tribunal de Disciplina consideró que se trató de un “acto deliberado de menosprecio” y anunció dos fechas de suspensión para todos los futbolistas titulares que participaron del gesto, además de una multa económica millonaria para el club.

La resolución también incluyó un castigo directo a su presidente, Juan Sebastián Verón, quien recibió seis meses de suspensión para toda actividad ligada al fútbol. El Tribunal sostuvo que la decisión de ejecutar el pasillo “de espaldas” fue una orden impartida por él y avalada por la comisión directiva, lo que agrava su responsabilidad institucional. Sobre el capitán Santiago Núñez, se sumó además la prohibición de ejercer ese rol durante tres meses.

En los fundamentos, el Tribunal destacó que el gesto excedió una simple expresión de disconformidad y se transformó en un mensaje público de desvalorización hacia el campeón, contrario a los principios de respeto, lealtad y juego limpio que exige el Código Disciplinario. Incluso se remarcó que al darse vuelta, los jugadores soltaron la mano de los niños que acompañaban la salida al campo, lo que fue considerado una forma de “violencia simbólica” y un mal ejemplo para la comunidad futbolística.

La AFA también sancionó a Estudiantes con una multa de 4.000 v.e. —equivalente a unos 120 millones de pesos— por la conducta ofensiva y por haber desnaturalizado el acto protocolar. El organismo recordó que los clubes son responsables por las acciones de sus jugadores y oficiales, aun cuando aleguen ausencia de culpa. Las sanciones deportivas deberán cumplirse en el próximo torneo, para no alterar la integridad de la competencia actual.

Finalmente, el Tribunal dejó abierta la investigación sobre otros miembros de la comisión directiva para determinar responsabilidades adicionales. Con este fallo, el organismo busca sentar un precedente disciplinario y enviar un mensaje contundente: los gestos de desprecio simbólico también se sancionan y deben estar a la altura de los valores que el fútbol profesional pretende representar.