Esta semana comenzará la discusión formal del paquete de leyes que el gobernador Axel Kicillof envió a la Legislatura bonaerense: Presupuesto, Ley Fiscal Impositiva y autorización de financiamiento para 2026.

El objetivo del Ejecutivo es lograr su aprobación antes del 10 de diciembre y conseguir un dictamen de mayoría que permita tratar los proyectos en el recinto el próximo 26 de noviembre. Esa hoja de ruta dependerá, en gran parte, del rol que adopte La Cámpora.
El martes se reunirá la comisión de Presupuesto e Impuesto de la Cámara de Diputados, clave para emitir el despacho. De sus 15 integrantes, ocho pertenecen a Unión por la Patria y dentro de ellos están los representantes del kirchnerismo, Micaela Olivetto y Avelino Zurro. La interna del peronismo bonaerense marcará el ritmo de la negociación entre el gobernador y el sector camporista.
En la previa, tanto la oposición como La Cámpora hicieron observaciones a los proyectos. Intendentes kirchneristas difundieron un informe señalando discrecionalidad en la distribución de recursos y aseguraron que los distritos alineados con La Cámpora reciben menos fondos per cápita. La oposición, por su parte, exige discutir cargos clave en organismos provinciales como el Banco Provincia, el Consejo General de Educación, la Subprocuración y la Suprema Corte, que tiene cuatro vacantes.
En el kirchnerismo y en el Frente Renovador consideran que Kicillof debe resolver estas designaciones, un reclamo que crece dentro del propio oficialismo. También aparecen demandas municipales, como la de la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, quien pidió mayores recursos para el Plan Hídrico de la Cuenca de los Arroyos San Francisco y Las Piedras.
Aunque se descuenta que el martes podría lograrse un dictamen favorable en mayoría, la aprobación final no está garantizada. Para la ley de financiamiento se requieren dos tercios de los votos, un número aún incierto. El Ejecutivo necesita autorización para endeudamiento por hasta USD 1.045 millones y hasta USD 1.990 millones, y algunos sectores del kirchnerismo ya expresaron reparos, especialmente sobre la posibilidad de que empresas estatales como Aubasa o Centrales de la Costa puedan endeudarse por fuera de esos montos.
La semana será decisiva para medir el vínculo político entre Kicillof y La Cámpora, en un contexto donde cada movimiento interno puede redefinir el futuro del paquete económico para 2026.



