La especialista en psicología infantil Clara Raznoszczyk Schejtman alertó sobre el creciente impacto del uso de pantallas en la salud mental de niños y adolescentes, y afirmó que se observa “un aumento de los niveles de ansiedad en todas las edades”.

La advertencia surge luego de que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires dispusiera el bloqueo del acceso al juego Roblox en las redes WiFi del circuito escolar como parte de una estrategia para prevenir casos de grooming. Sin embargo, la medida alcanza a un grupo reducido de alumnos y deja fuera miles de plataformas similares que siguen disponibles.
“La pantalla se volvió imprescindible desde la pandemia, pero también tiene consecuencias negativas —explicó Raznoszczyk Schejtman—. Acorta distancias, pero distorsiona la representación del tiempo y el espacio, y fomenta una inmediatez que el cerebro aprende rápidamente”.
Según la especialista, esa inmediatez genera dificultades para sostener la atención, tolerar la espera y desarrollar pensamientos abstractos, procesos esenciales para el aprendizaje y la vida emocional. “Los intervalos de espera ya casi no existen, y eso impacta directamente en el desarrollo cognitivo y afectivo”, advirtió.
La psicóloga remarcó además que el uso temprano de pantallas puede provocar dependencia emocional y problemas de autorregulación. “Cuando un bebé se calma solo con una pantalla, se genera una forma de adicción. Hoy vemos cada vez más chicos con dificultades en el lenguaje, el aprendizaje y la regulación de las emociones”, concluyó.



