Tal como nuestro medio había informado, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, visitó el sábado pasado Nueve de Julio y prometió una ayuda millonaria para los productores afectados por las inundaciones. Sin embargo, el anuncio comenzó a desinflarse y generó un fuerte malestar en el sector rural.

Los 1.900 millones de pesos que la funcionaria había anunciado —junto a un refuerzo en maquinaria— no serán destinados a los cinco municipios representados en la asamblea del fin de semana, sino que se repartirán entre veinte distritos, diluyendo así el impacto de la asistencia.
Durante la reunión de la mesa de coordinación celebrada este lunes, el titular de la Agencia Federal de Emergencias, Santiago Hardie, fue quien detalló las condiciones del plan. Sus explicaciones provocaron la indignación de las entidades rurales, que calificaron la medida como “una tomada de pelo”.
Patricia Gorza, productora de Nueve de Julio y dirigente de Federación Agraria, expresó que el monto anunciado “apenas alcanza para una cisterna de combustible para diez días de trabajo” y calificó de “vergonzosa” la ayuda para distritos donde gran parte de la red vial continúa intransitable.
Según se informó, la maquinaria que enviará Nación incluye una retroexcavadora, una motopala, una motoniveladora, dos camiones volcadores de Vialidad Nacional, además de dos unimog y una ambulancia 4x4 del Ejército.
Desde la mesa de emergencia local estiman que ese equipamiento sólo alcanzaría para atender dos accesos rurales, cuando las necesidades en la región son mucho mayores.



