La Justicia dictó una sentencia ejemplar en la ciudad bonaerense de Campana, al condenar a prisión perpetua a Agustín Chiminelli por el femicidio de María Alejandra Abbondanza, quien fue asesinada, descuartizada y quemada en una vivienda del barrio.

El fallo generó alivio en la familia de la víctima y en la comunidad local que viene reclamando justicia desde el hecho.
El Tribunal Oral en lo Criminal n.º 2 de Zárate-Campana también encontró responsables a sus padres, Carlos Chiminelli y Liliana Sánchez, condenándolos a 18 y 17 años de prisión por encubrimiento y por su participación en abusos previos. Además, el padre fue declarado culpable de tenencia ilegal de arma de fuego. Hasta que la sentencia quede firme, ambos continuarán bajo prisión domiciliaria.
La familia Abbondanza recibió la resolución judicial con conformidad, entendiendo que se reconoció la implicancia directa de los tres condenados en el crimen. Días antes del fallo, la hermana de la víctima, Ana Laura Abbondanza, había reclamado públicamente una reparación real para su familia, advirtiendo: “El silencio fue parte del crimen”.
El caso estremeció a Campana y la condena fue acompañada por el permanente reclamo de justicia de vecinos y organizaciones que abrazaron a la familia durante el proceso.



