18 julio 2026

Trump: “Argentina está muriendo, los ayudaré comprando carne”

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a generar un fuerte impacto político y económico al referirse a la situación de la Argentina bajo el gobierno de Javier Milei.

En declaraciones realizadas a bordo del Air Force One, el mandatario norteamericano adelantó que su administración evalúa reabrir el mercado estadounidense a la carne vacuna argentina, aunque acompañó el anuncio con una frase que encendió la polémica: “Están muriendo. ¿De acuerdo? Están muriendo”.

Según informó la agencia Noticias Argentinas, Trump vinculó la medida a su buena relación con el presidente Milei y a la crítica situación económica del país. “Argentina está luchando por su vida. No tienen dinero, no tienen nada, están luchando muy duro para sobrevivir. Me agrada el presidente de Argentina, creo que está tratando de hacer lo mejor que puede”, expresó durante el vuelo presidencial.

El jefe de la Casa Blanca también hizo referencia al paquete de ayuda financiera por 40.000 millones de dólares que impulsa su gobierno para asistir a la economía argentina, en un contexto de tensiones geopolíticas marcadas por la influencia china. “Si llevas la cuenta en casa: nosotros rescatamos a Argentina por 40.000 millones de dólares, ellos le venden soja a China, nuestros agricultores no obtienen nada y van a la quiebra por sus políticas arancelarias”, señaló, evidenciando el costo político interno que podría implicar el apoyo.

Con su estilo directo y sin filtros, Trump cerró su análisis con una nueva crítica al estado de la economía nacional: “Pero no lo hagan sonar como si les estuviera yendo genial. Están muriendo”.

La posibilidad de que Estados Unidos reabra su mercado a la carne argentina —cerrado durante años por motivos sanitarios y comerciales— tendría un fuerte impacto positivo para el sector ganadero y las exportaciones del país. Sin embargo, las declaraciones del mandatario norteamericano dejaron un clima ambiguo: una eventual ayuda económica que podría representar un alivio para la Argentina, envuelta en un discurso que expone crudamente su crisis y su dependencia del contexto internacional.