Desde el espacio de Sergio Massa advirtieron que reimprimir las boletas tras la baja del economista costaría unos 15 mil millones de pesos. “Sería la elección más cara de la historia”, señalaron.

Después de una semana de incertidumbre y versiones cruzadas, José Luis Espert bajó su candidatura a diputado nacional por La Libertad Avanza, lo que generó un nuevo foco de polémica: las boletas ya estaban impresas con su nombre y rostro, y el Gobierno nacional evalúa ahora reimprimirlas con el reemplazo de Diego Santilli como primer candidato.
Desde el Frente Renovador advirtieron que el cambio podría costar unos 15 mil millones de pesos, lo que elevaría el gasto total de la elección del 26 de octubre a niveles récord.
“El capricho de Milei nos va a costar más de 100 palos verdes”
La candidata a diputada por Fuerza Patria, Jimena López, cuestionó el costo que implicaría la reimpresión:
“El capricho de Milei de sostener la candidatura de Espert nos va a costar más de 100 palos verdes. El Estado ya gastó unos 52 mil millones de pesos en la organización de las elecciones y ahora la reimpresión nos va a salir 14 mil millones más. Todo esto mientras no hay plata para los jubilados, las universidades ni las personas con discapacidad”, afirmó.
En la misma línea se expresó Sebastián Galmarini, director del Banco Provincia y también candidato por Fuerza Patria, quien reconoció que “correspondía que Espert renuncie, se lo debían a todos los argentinos”. Sin embargo, cuestionó la demora en oficializar la baja:
“Esperaron a que las boletas estén listas. Vean cuánto costó el capricho de Javier Milei de tener un narco en su boleta”, lanzó.
La elección más cara de la historia
Según cálculos del massismo, el Estado ya lleva gastados 52 mil millones de pesos en la impresión de la boleta única de papel (BUP). En 2023, la impresión de boletas partidarias costó unos 34 mil millones actualizados a valores de hoy.
Si se confirma la reimpresión de las BUP, el gasto adicional rondaría los 14 a 15 mil millones de pesos, lo que, según el Frente Renovador, convertiría a los comicios de este año en “la elección más cara de la historia”.



