Sabrina, madre de Morena Verri, una de las tres jóvenes asesinadas en Florencio Varela, puso en duda que Tony Janzen Valverde Victoriano, alias “Pequeño J”, sea el autor intelectual del brutal crimen. Sus declaraciones se conocieron luego de haber sido agredida en una marcha en reclamo de justicia.

“No creo que sea el autor intelectual. Pregúntenle a mi hermano, a mi cuñada, a Damián. Le ven la cara a este muchacho y no es capaz ni de venderme un cajón de naranjas”, expresó en medios radiales, tras la detención de Ariel Giménez, señalado como el hombre que habría enterrado a las víctimas.
Críticas a la investigación
La madre de Morena acusó a la Justicia y a las fuerzas de seguridad de desviar el foco de la investigación, sosteniendo que las hipótesis planteadas generan más dudas que certezas. “Todo el mundo me dice, ‘¿No tenés miedo?’ ¿Qué miedo voy a tener?”, afirmó, asegurando que no se dejará amedrentar.
Sabrina también rechazó las versiones que intentan vincular a las víctimas o a sus familias con actividades ilícitas: “Quieren noticias, investiguen, pero no supongan. Investiguen a las tres familias, pero con pruebas concretas”.
Además, cuestionó la falta de acción frente al narcotráfico: “¿Por qué no van a investigar a eso? ¿Por qué no matan narcos? ¿Por qué hay narcos peruanos acá? ¡Está todo tapado! No me sigan tapando… Vayan a ese foco”.
Agresión tras la marcha
La mujer denunció haber sido golpeada tras una de las movilizaciones por justicia. Según relató, el ataque ocurrió luego de escuchar un comentario despectivo sobre una de las jóvenes asesinadas, lo que desató una discusión y posterior agresión.
Indignada, apuntó contra la Policía Federal por no garantizar la seguridad de los familiares durante la marcha: “En lugar de protegernos, permitieron la provocación de terceros, lo que derivó en enfrentamientos”.
Un caso que conmueve al país
El triple crimen de Brenda Loreley Del Castillo (20), Morena Verri (20) y Lara Morena Gutiérrez (15) sigue conmocionando a Florencio Varela y a todo el país. Mientras la Justicia avanza con detenciones y pedidos de captura internacional, las familias de las víctimas insisten en que la verdad aún está lejos de conocerse.



