El gobierno bonaerense estableció que, a partir de octubre, las billeteras virtuales y cuentas de pago deberán actuar como agentes de retención del Impuesto sobre los Ingresos Brutos, replicando un esquema que ya funciona en otras provincias.

La medida fue formalizada este lunes mediante la Resolución Normativa 25/2025, publicada en el Boletín Oficial, que dispone la adhesión de la provincia al Sistema Informático de Recaudación y Control de Acreditaciones en Cuentas de Pago (SIRCUPA), aprobado por la Comisión Arbitral del Convenio Multilateral.
De este modo, la Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires (ARBA) obligará a los Proveedores de Servicios de Pago (PSP) que ofrecen cuentas de pago a aplicar el régimen, alcanzando a billeteras virtuales que, desde ahora, tendrán el mismo tratamiento que las entidades financieras tradicionales.
El sistema comprenderá todas las cuentas de pago a nombre de personas físicas o jurídicas que figuren como contribuyentes de Ingresos Brutos en la provincia o estén alcanzados por el Convenio Multilateral.
La recaudación se aplicará sobre montos acreditados en dichas cuentas, ya sea en pesos, moneda extranjera —excepto dólares estadounidenses—, valores o instrumentos de poder adquisitivo equiparables a moneda de curso legal.
La normativa prevé exclusiones, entre ellas: jubilaciones, pensiones, acreditaciones salariales, operaciones de exportación, intereses de plazos fijos, rescates de fondos comunes de inversión, devoluciones de impuestos y planes sociales.
Los PSP estarán obligados a presentar declaraciones juradas periódicas e ingresar los montos retenidos en pesos, aun cuando fueran percibidos en moneda extranjera.
El régimen entrará en vigencia el 1° de octubre de 2025 para los prestadores ya designados en otras jurisdicciones y, desde el 1° de noviembre de 2025, para el resto de los proveedores.
Desde ARBA justificaron la medida como una forma de equiparar el tratamiento fiscal de las billeteras virtuales con las cuentas bancarias, reforzar la recaudación y ampliar los mecanismos de control sobre las operaciones digitales.



