Se aceleró el ingreso de divisas en junio y julio, lo que reducirá la oferta para agosto y septiembre, los meses en que se espera más demanda por el turismo, las importaciones y las elecciones.

La reducción temporal de las retenciones para los agroexportadores trajo un aluvión de dólares al mercado cambiario que equilibró la balanza. Pero al aluvión le quedan solamente un par de días. Para aprovechar las retenciones bajas que terminaron el 30 de junio, los exportadores registraron USD 4.500 millones antes de esa fecha que se están liquidando en julio, lo que fortaleció la oferta de divisas, en particular en las últimas semanas de tensión.
Pero esa liquidación tenía 15 días hábiles de plazo para hacerse con las alícuotas bajas. De lo contrario, en lugar de 26%, los exportadores de soja deben pagar el 33%. Ese plazo se cumple esta semana. Y el aluvión de dólares extra de las primeras semanas de julio se va a desplomar.
Las Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE) anticipan cuál será el ingreso de agrodólares para el futuro inmediato. El siguiente gráfico del la consultora Equilibra, muestra que el aluvión de más de USD 8.000 millones en junio se diluyó a menos de USD 400 millones en las primeras dos semanas de julio.
En paralelo a la suba del dólar generada en las últimas semanas tras el desarme de las LEFI, que provocó un subibaja en las tasas, el mercado cambiario se enfrenta a un problema propio: su principal proveedor de divisas se tomará un respiro porque ya lo dio todo en los últimos dos meses.
“Con la rebaja temporal de retenciones, el Gobierno agudizó la estacionalidad. La liquidación se aceleró y eso genera una situación de ‘manta corta’: lo que se vende ahora es lo que no se va a poder vender en los próximos meses, que van a ser complicados. Ese es un problema si hay un esquema de libre flotación en el que no se interviene”, explicó Lorenzo Sigaut Gravina, director de Equilibra.



