18 julio 2026

Alerta por el cierre de sucursales de bancos privados en el interior bonaerense

La decisión de cerrar sucursales en distintas ciudades de la provincia de Buenos Aires vuelve a encender señales de preocupación en el sector bancario. El caso más reciente es el de la sede del Banco Santander en Dolores, que dejará de operar el próximo 14 de agosto tras once años de actividad, una medida que impactará en trabajadores y clientes de la ciudad.

 

Desde la Asociación Bancaria expresaron su rechazo a la decisión y solicitaron una reunión con las autoridades de la entidad para intentar revertirla o encontrar alternativas. Los cuatro empleados y el gerente serán reubicados en otras localidades de la región, aunque el gremio considera que la medida representa un retroceso en materia de presencia territorial y atención presencial.

Según explicaron desde el banco, el cierre responde a una estrategia que apunta a concentrar operaciones en ciudades con mayor cantidad de clientes. El avance de la banca digital y la disminución de la actividad en las sucursales físicas aparecen como factores determinantes en un proceso que ya se replica en distintos puntos del país.

La situación genera inquietud porque no se trata de un caso aislado. Mientras algunas entidades revisan sus decisiones, como ocurrió recientemente con una sucursal del Banco Provincia en el interior bonaerense, otras avanzan con cierres y reestructuraciones. En el sector advierten que la combinación entre cambios tecnológicos, menor actividad económica y reducción de costos está acelerando el repliegue de los bancos privados en ciudades medianas y pequeñas.