18 julio 2026

Alertan por la caída de recursos que reciben los municipios

Los municipios bonaerenses atraviesan un escenario cada vez más complejo debido a la disminución de los fondos que reciben por transferencias automáticas, una situación que comienza a encender señales de alarma sobre la capacidad de las comunas para sostener servicios, obras y obligaciones corrientes.

 

 

Un informe sobre la evolución de los recursos municipales advirtió que, mientras la Provincia logró cerrar 2025 con una mejora real en las transferencias nacionales y un crecimiento de la recaudación propia, los 135 municipios bonaerenses registraron una caída del 1,6% en términos reales respecto al año anterior.

La situación no habría mejorado durante los primeros meses de 2026. Por el contrario, los datos analizados muestran una profundización de la tendencia negativa, con una nueva reducción real del 3,8% en los fondos transferidos a los distritos.

El escenario impacta de manera directa en las administraciones locales, que deben afrontar gastos cada vez mayores para sostener prestaciones esenciales como el mantenimiento de calles, la recolección de residuos, la atención sanitaria, el funcionamiento de dependencias municipales y la ejecución de obras públicas.

En municipios del interior bonaerense, como Nueve de Julio, donde una parte importante de los recursos depende de la coparticipación y de las transferencias provinciales y nacionales, cualquier disminución de ingresos puede traducirse en mayores dificultades para sostener inversiones y responder a las demandas de la comunidad.

El informe también señala que, si se toma el período comprendido entre 2023 y 2025, los municipios acumularon una pérdida real del 3,7% en las transferencias recibidas, reflejando un deterioro que se viene consolidando en los últimos años.

Ante este panorama, se planteó la necesidad de avanzar en mecanismos de compensación que permitan reforzar las finanzas locales y otorgar mayor previsibilidad a los gobiernos municipales, especialmente en un contexto económico donde los costos de funcionamiento continúan en aumento.

La preocupación radica en que, de mantenerse esta tendencia, muchas comunas podrían enfrentar crecientes dificultades para cumplir con sus compromisos financieros y garantizar la continuidad de servicios que resultan esenciales para la vida cotidiana de los vecinos.