El debate por la reforma electoral suma un nuevo capítulo en el Congreso, donde el Gobierno reconoce que no cuenta con los votos necesarios para avanzar con la eliminación de las elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO), aunque mantiene negociaciones para impulsar una alternativa intermedia que permita modificar el sistema actual.

Según fuentes oficiales, la administración del presidente Javier Milei considera prácticamente descartada la posibilidad de eliminar por completo las PASO debido a la falta de apoyos legislativos, aunque continúa las conversaciones con distintos bloques para alcanzar un esquema de consenso que permita introducir cambios en el mecanismo electoral.
En el centro de las negociaciones aparece la ministra de Seguridad y senadora, Patricia Bullrich, quien encabeza las gestiones políticas con sectores aliados y opositores en busca de un punto de acuerdo. Entre las alternativas que se analizan figura un modelo intermedio inspirado en sistemas como el estadounidense, con modificaciones en la obligatoriedad y en la modalidad de participación.
La propuesta en discusión plantea mantener una instancia de competencia interna, pero con cambios en su formato y en la participación ciudadana, lo que en algunos borradores es denominado como un esquema de “primarias abiertas simplificadas”, que reduciría la obligatoriedad del voto y adaptaría el sistema a un modelo más flexible.
Mientras tanto, el proyecto de reforma electoral enviado por el Poder Ejecutivo al Congreso permanece sin avances concretos, en un escenario donde las negociaciones políticas continúan en los despachos y sin una fecha definida para retomar el debate formal en el recinto.



