18 julio 2026

El día que el cable cambió para siempre a 9 de Julio

Segunda entrega de la serie “El día que llegó…”, una recorrida por esos momentos, inventos y costumbres que cambiaron para siempre la vida cotidiana de los nuevejulienses. Esta vez, el viaje es hacia mediados de los años 80, cuando la televisión por cable apareció en Nueve de Julio y revolucionó para siempre la manera de informarse, entretenerse y mirar el mundo desde casa.

A mediados de la década del 80, cuando apenas unos pocos canales podían verse con antenas que peleaban contra la lluvia y la interferencia, Nueve de Julio comenzó a vivir una verdadera revolución tecnológica y social.

Un grupo de pioneros locales impulsó la creación de Canal 3 CCTV, la primera experiencia de televisión de circuito cerrado por cable de la ciudad (de allí la sigla), que funcionó inicialmente en una modesta sede de calle Libertad al 700 (ex Librería Graff y actualmente Diario "Tiempo") y terminaría cambiando para siempre la vida cotidiana de los nuevejulienses.

Lo que empezó como una apuesta innovadora rápidamente se convirtió en un fenómeno cultural.

El cable no solo acercó nuevas imágenes, canales y programación: también creó identidad local. Porque además de las señales nacionales e internacionales, Canal 3 logró algo que para la época era impensado: mostrar a la propia ciudad en la televisión. Y allí nació uno de los rituales más recordados de aquellos años.

A la hora del almuerzo, buena parte de la ciudad literalmente se paralizaba para mirar “Mediodía”, el noticiero local que se transformó en una cita obligada dentro de miles de hogares.

Con la conducción de Raúl Andrián y Alicia San Agustín, y las coberturas en la calle de Raúl Mascheroni, el programa llevó por primera vez la actualidad local a la pantalla diaria de los vecinos. Comer mirando el informativo pasó a ser una costumbre instalada en familias, comercios y oficinas.

Aquella televisión artesanal, hecha con recursos limitados pero con enorme pasión, marcó el comienzo de una nueva era para Nueve de Julio.

Fue el inicio de una transformación tecnológica, periodística y cultural que cambió la manera de informarse, entretenerse y sentirse parte de una comunidad. Para muchos, todavía hoy, fue también el tiempo en que la ciudad empezó a verse a sí misma por televisión.