26 junio 2026

Se jubiló Mabel y dejó mucho más que un escritorio vacío

Hay personas que con el paso de los años se vuelven indispensables. No solo por el trabajo que hacen, sino por la manera en que acompañan, resuelven, escuchan y están siempre. Y eso es justamente lo que representa Mabel Basile para quienes compartieron con ella tantos años de rutina, esfuerzo y vida cotidiana.

 

Después de una extensa trayectoria marcada por el compromiso y la dedicación, llegó el momento de su jubilación. Pero su despedida no es una más. Porque con ella también se van las agendas perfectamente organizadas, los llamados a tiempo, las puertas abiertas y esa presencia constante que hacía que todo fuera un poco más fácil desde la secretaría del H. Concejo Deliberante de 9 de Julio.

Con responsabilidad, paciencia y una enorme calidad humana, dejó una huella imborrable en quienes tuvieron la suerte de compartir el día a día con ella.

Quienes la conocen destacan su predisposición, su calidez y esa manera tan propia de estar atenta a cada detalle, siempre con una palabra amable y una solución a mano. Por eso, su despedida llega cargada de emociones, abrazos y recuerdos compartidos.

Detrás de tantos años de trabajo quedan historias, vínculos y afectos construidos con el tiempo. Porque hay personas que ocupan un cargo, y otras que se transforman en parte de la historia de un lugar. Mabel pertenece, sin dudas, a este último grupo.

Hoy comienza para ella una nueva etapa, seguramente merecida después de tantos años de entrega. El deseo de todos es el mismo: que disfrute, que descanse, que viva nuevas experiencias y que reciba, multiplicado, todo el cariño que sembró durante tantos años.