En el marco del juicio oral por el hundimiento del submarino ARA San Juan, que se desarrolla en Río Gallegos, la querella que representa a los familiares de los 44 tripulantes denunció la existencia de un “pacto de silencio” dentro de la Armada Argentina y anticipó que impulsará pedidos de procesamiento por falso testimonio.

La abogada Valeria Carreras advirtió que no permitirá “una mentira más” ante el tribunal y aseguró que esta etapa del proceso será clave para avanzar sobre posibles contradicciones en las declaraciones de oficiales y suboficiales.
Uno de los ejes centrales de la acusación apunta al estado de los filtros de aire del submarino, en particular los recipientes de cal sodada utilizados para depurar el dióxido de carbono. Según la querella, algunos testigos intentaron minimizar su deterioro al afirmar que no tenían vencimiento, algo que —sostienen— contradice documentación oficial que indicaría que gran parte del sistema se encontraba fuera de condiciones.
Otro punto crítico gira en torno a la válvula conocida como “Eco 19”, señalada como el lugar por donde habría ingresado agua de mar que derivó en el incendio de las baterías. Mientras un testimonio sugirió que pudo abrirse de manera accidental, la querella presentó pruebas técnicas que indican que su mecanismo requiere una acción deliberada, lo que pondría en duda esa versión.
Además, se cuestionó la caracterización de instancias clave de decisión dentro de la fuerza, como el Consejo de Armas Submarinas, que —según la acusación— se intenta presentar como un ámbito informal para restarle responsabilidad operativa.
En las próximas audiencias se espera la declaración de familiares de los tripulantes, quienes aportarían información y elementos personales que podrían resultar determinantes para reconstruir lo ocurrido antes del hundimiento.
El planteo de la querella busca avanzar sobre lo que considera un entramado de encubrimiento y falta de transparencia, en una causa que sigue siendo una de las más sensibles de la historia reciente argentina.



