Las transferencias automáticas del Estado nacional a las provincias y la Ciudad de Buenos Aires volvieron a mostrar una caída en términos reales durante marzo. Según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal, los envíos totales alcanzaron los $5,05 billones, lo que representa una baja del 4,3% al descontar el efecto de la inflación.

Pese a que en términos nominales hubo un crecimiento interanual del 26,4%, la suba de precios terminó licuando el poder adquisitivo de esos fondos. La caída fue aún más marcada en la coparticipación neta —que excluye leyes especiales y compensaciones—, con un descenso real del 7,4%, impulsado por la baja en la recaudación de impuestos clave como Ganancias y el IVA.
En este contexto, la Provincia de Buenos Aires recibió $1.183.104 millones durante marzo, lo que implicó una caída real del 1,8%. Otros distritos importantes como Santa Fe y Córdoba registraron retrocesos aún mayores, mientras que Salta fue la única provincia con un leve crecimiento real.
El panorama se completa con una tendencia que se mantiene en el tiempo: en el primer trimestre del año, las transferencias acumulan una caída real del 6,4% a nivel país. En el caso bonaerense, la baja ronda los 5 puntos, consolidando un escenario de menor disponibilidad de recursos en medio de un contexto económico desafiante.



