En el marco del Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, la vicepresidenta Victoria Villarruel encabezó un acto en Chivilcoy donde dejó definiciones con fuerte contenido político, al reclamar que la causa Malvinas se mantenga al margen de las disputas partidarias.

Durante su discurso, sostuvo que la fecha debe preservarse como un espacio de memoria y reconocimiento, y advirtió que no puede ser utilizada con fines políticos. “Malvinas no puede ser la excusa de encuentros partidarios”, afirmó, al tiempo que remarcó que se trata de un momento de homenaje y gratitud hacia quienes combatieron en 1982.
En ese sentido, también puso el foco en el rol de los excombatientes, cuestionando las miradas que —según expresó— han tendido a minimizar su accionar. “No fueron chicos de la guerra, fueron hombres que defendieron lo nuestro”, señaló, en una frase que marcó uno de los ejes centrales de su intervención.
Al repasar el conflicto, Villarruel definió el inicio de la guerra como una “epopeya del pueblo argentino” y recordó episodios emblemáticos como la muerte del capitán Pedro Giachino y el hundimiento del crucero General Belgrano, destacando el valor y la entrega de los soldados argentinos.
También hubo lugar para una mirada crítica sobre el período posterior al conflicto. La vicepresidenta cuestionó lo que definió como una “campaña desmalvinizadora”, al considerar que durante años se buscó invisibilizar a los veteranos y relegar el debate sobre la guerra.
Frente a ese escenario, insistió en la necesidad de sostener la memoria colectiva y transmitir la historia a las nuevas generaciones, como forma de mantener vigente la causa.
En otro tramo, valoró el acompañamiento de la comunidad local, destacando la presencia de instituciones, estudiantes y vecinos en el acto, al que definió como una muestra de unidad en torno a Malvinas.
Sobre el cierre, dejó un mensaje con tono de compromiso y proyección: “Nos queda la responsabilidad de que la historia no muera y de volver un día a nuestras islas”, expresó, antes de concluir con una consigna que sintetizó el espíritu de la jornada: “Malvinas ayer, hoy y siempre. ¡Viva la patria!”.



