Este 28 de marzo, monumentos y hogares de todo el globo interrumpirán su iluminación entre las 20:30 y las 21:30. La iniciativa, que celebra dos décadas de historia, busca concientizar sobre la crisis climática y la pérdida de biodiversidad bajo el lema "Lo haremos posible".

La Hora del Planeta 2026 no es una edición más. Se cumplen 20 años desde aquel primer gesto simbólico en Sídney, Australia, que hoy se ha transformado en el movimiento ambiental más grande de la historia. En Argentina, la Fundación Vida Silvestre coordina una jornada que invita a individuos, empresas y gobiernos a apagar las luces no esenciales durante 60 minutos: de 20:30 a 21:30 horas.
Más allá del apagón simbólico, el objetivo de este año es invitar a la reflexión sobre el "Papel de la Naturaleza" en nuestra vida cotidiana. En distintas ciudades del país, se sumarán actividades que van desde el apagado de palacios municipales hasta festivales sustentables y jornadas de limpieza en espacios públicos.
Participar es simple pero potente. Al apagar la llave de luz, nos unimos a una "ola" global que recorre el planeta de este a oeste, enviando un mensaje claro a los líderes mundiales: la acción climática no puede esperar. La invitación queda abierta para que cada vecino, desde su hogar, sea parte de este respiro necesario para la Tierra.



