Los cuestionamientos apuntan a que el proceso de licitación prevé sumar nuevas estaciones de peaje, pero no incluye obras estructurales para ampliar la capacidad de circulación en corredores estratégicos como la Ruta Nacional 5 y la Ruta Nacional 7.

De acuerdo con el esquema difundido, el plan contempla concesionar 14 corredores viales y habilitar la instalación de alrededor de 50 nuevas cabinas de peaje en todo el país. En el denominado Tramo Pampa, que incluye la Ruta 5, se sumarían estaciones en Gorostiaga y Lonquimay, además de las actuales en Olivera, 9 de Julio y Trenque Lauquen. En tanto, el Tramo Mediterráneo de la Ruta 7 también agregaría nuevos puntos de cobro, aunque las intervenciones previstas se limitarían principalmente a repavimentación, mejoras de banquinas y trabajos menores de infraestructura.
Ante este escenario, la diputada bonaerense Silvina Vaccarezza advirtió que el proyecto deja afuera obras largamente reclamadas por la región, como la transformación en autovía de ambas rutas. “Las nuevas licitaciones suman peajes, pero no kilómetros de autopistas”, sostuvo la legisladora, quien además remarcó la necesidad de avanzar con inversiones que mejoren la seguridad vial y acompañen el desarrollo productivo del interior.



