Docentes universitarios anunciaron un nuevo paro nacional y movilizaciones que afectarán el funcionamiento de las universidades públicas en todo el país. La medida de fuerza se desarrollará durante la semana del 16 al 21 de marzo y fue impulsada por gremios docentes que denuncian una profunda pérdida salarial y recortes en el financiamiento del sistema universitario.

La convocatoria fue planteada por la Agrupación Gremial Docente de la Universidad de Buenos Aires, que advirtió sobre el deterioro de las condiciones laborales del sector. En un comunicado, el gremio sostuvo que “es inaceptable la naturalización del trabajo precarizado y mal pago” y señaló que la situación económica impide a muchos docentes sostener su actividad.
Según expresaron, el conflicto salarial se profundizó en los últimos meses debido a la falta de actualización de los ingresos y a la pérdida del poder adquisitivo frente a la inflación. En ese contexto, advirtieron que las universidades se sostienen con gran esfuerzo de sus trabajadores mientras se agrava el escenario presupuestario.
En paralelo, la Federación Nacional de Docentes Universitarios resolvió avanzar con un plan de lucha escalonado que se extenderá durante el primer semestre del año. El gremio confirmó que acompañará la semana de paro y evaluará nuevas medidas de fuerza si no hay respuestas del Gobierno nacional.
Desde el sector docente sostienen que el conflicto también está vinculado al proyecto oficial para modificar el esquema de financiamiento universitario, que propone aumentos salariales del 4,1% en tres tramos y elimina el mecanismo de actualización automática por inflación, además de dejar sin efecto la recomposición correspondiente al período 2023-2024.
En ese marco, autoridades y gremios universitarios advierten que el presupuesto destinado a las universidades nacionales para 2026 presenta una fuerte caída real respecto de años anteriores. Estimaciones del sistema universitario indican que los fondos podrían registrar una disminución cercana al 34% en comparación con 2023, además de recortes en áreas sensibles como becas estudiantiles, ciencia y tecnología, y hospitales universitarios.



