Tras la sesión en la que el Senado dio media sanción a la reforma laboral, se viralizaron imágenes de Patricia Bullrich utilizando anteojos Ray-Ban Meta y surgieron versiones en redes sociales que aseguraban que recibía instrucciones en secreto o grababa a otros legisladores sin que lo advirtieran.

Sin embargo, una investigación de los periodistas Delfina Corti y Manuel Tarricone para el sitio Chequeado concluyó que esas afirmaciones estaban descontextualizadas.
El informe precisó que la senadora usó los lentes alrededor de las 11:30 de la mañana y solo durante una intervención breve, de menos de dos minutos, en la que se limitó a ceder la palabra a otros legisladores para explicar cambios técnicos en el dictamen. No los utilizó durante su discurso de cierre, que se extendió por más de 45 minutos en la madrugada del 12 de febrero, ni en otras intervenciones relevantes de la jornada.
Consultada sobre las acusaciones, Bullrich fue categórica: “Mentira total. Los lentes no pueden recibir nada. Eso es una cámara en un espacio público”. Además, explicó que los utiliza como reemplazo de auriculares tradicionales porque le permiten escuchar la sesión sin aislarse del entorno, a diferencia de los AirPods, que —según señaló— le tapan los oídos.



