La creciente participación de camionetas en choques graves y siniestros fatales en las rutas de la región encendió una señal de alerta entre autoridades y especialistas en seguridad vial.

En distintos corredores estratégicos del noroeste bonaerense, los accidentes de alto impacto se repiten en un contexto atravesado por maniobras imprudentes, exceso de velocidad y un sostenido deterioro de la infraestructura vial, especialmente en épocas de mayor circulación.
El fenómeno no es aislado y que responde, en parte, al cambio del parque automotor. Las camionetas actuales poseen mayor potencia y tecnología que facilita alcanzar velocidades elevadas en pocos segundos.
Sin embargo, no todos los conductores cuentan con la preparación adecuada para maniobrar vehículos más pesados y con características de conducción diferentes a las de un automóvil convencional. La velocidad aparece como un factor recurrente en los siniestros, aunque cada caso queda sujeto a las pericias judiciales correspondientes.
A los errores humanos se suma el mal estado de las rutas de la región. Calzadas deterioradas, señalización deficiente y falta de mantenimiento configuran un escenario riesgoso que se agrava cuando el tránsito aumenta durante vacaciones o fines de semana largos. En ese contexto, la combinación de vehículos de gran porte, altas velocidades y rutas exigidas reduce los márgenes de maniobra y eleva el nivel de exposición al peligro.
Especialistas en formación vial advierten además que las camionetas tienen un centro de gravedad más alto, mayor peso y un comportamiento distinto en curvas, rotondas y sobrepasos.
Sin una capacitación específica, muchos conductores replican hábitos adquiridos en autos más pequeños, lo que incrementa la posibilidad de errores de cálculo y maniobras fallidas. También cuestionan que la licencia habilitante no contemple mayores exigencias para este tipo de vehículos, lo que abre el debate sobre la necesidad de revisar los criterios de evaluación y control.
Con información de "Edición Noroeste".



