La Federación Argentina de Iglesias Evangélicas expresó su rechazo al proyecto del gobierno nacional que propone reducir la edad de imputabilidad penal de 16 a 14 años y se sumó así a la postura ya fijada por los obispos de la Iglesia Católica.

Desde la entidad consideraron que la iniciativa “lejos de ser una solución razonable” frente a la inseguridad, constituye “un nuevo acto de crueldad” hacia niños y adolescentes.
En un comunicado, la FAIE señaló que si bien la inseguridad es un problema real que genera “muerte y dolor”, la respuesta no puede centrarse en el castigo penal a las infancias. Advirtieron que la baja de la edad de punibilidad no contempla la situación de vulnerabilidad que atraviesan muchos jóvenes y remarcaron el impacto negativo del desfinanciamiento de programas de educación, salud e inclusión social en los últimos años.
La postura de los pastores protestantes coincide con la expresada recientemente por la Conferencia Episcopal Argentina, que también rechazó la iniciativa y pidió un abordaje “integral, profundo y a largo plazo”, reclamando “más oportunidades que penas”. Ambas iglesias coincidieron en la necesidad de políticas públicas que apunten a la contención y el desarrollo, y no al endurecimiento de las sanciones.
En la misma línea, la Mesa de Articulación de Niñez y Adolescencia, que reúne a organizaciones y especialistas de todo el país, envió una carta con más de 1.200 adhesiones a los bloques parlamentarios advirtiendo que la baja de la edad “no es una solución y agravará los problemas”. Pese a estos rechazos, el oficialismo confía en contar con los apoyos necesarios para avanzar con el tratamiento del proyecto en la Cámara de Diputados.



