El actual estado del predio donde durante años funcionó la planta fabril de zapatillas Paquetá —luego reconvertida en Bicontinentar— expone una imagen de abandono que trasciende lo edilicio y se convierte en un símbolo de la crítica situación que atraviesa el sector industrial en la región, con un impacto directo en el empleo y en la vida económica de la comunidad.

Recorrer las calles linderas a las imponentes naves del Parque Industrial permite advertir un escenario elocuente: malezas crecidas, falta de mantenimiento y una infraestructura exterior deteriorada, muy lejos del movimiento y la dinámica productiva que supieron caracterizar a este espacio. Lo que fue durante años una de las principales fuentes de trabajo de Chivilcoy hoy muestra signos de quietud y desuso.
Si bien en el interior del predio se observan algunos pocos vehículos, lo que sugiere una actividad esporádica, el movimiento resulta mínimo y no alcanza a disimular la sensación general de parálisis. El silencio y la escasa circulación refuerzan la imagen de una planta que quedó detenida en el tiempo, contrastando con el recuerdo de cientos de trabajadores que ingresaban diariamente y sostenían la economía de numerosas familias.
Para buena parte de la comunidad, la ex Paquetá no es solo un conjunto de galpones. Representa una etapa de crecimiento, producción y oportunidades laborales que marcó a toda una generación. Por eso, el deterioro actual no solo despierta nostalgia, sino también una profunda preocupación por el presente y el futuro del entramado industrial local.
El contraste se acentúa al observar otras empresas del Parque Industrial que, con esfuerzo, continúan invirtiendo y produciendo. Esa realidad evidencia aún más el vacío que dejó el cierre de una industria emblemática y pone en relieve la fragilidad del sector industrial, afectado por la caída de la actividad, la pérdida de puestos de trabajo y la falta de proyectos que permitan reactivar espacios estratégicos.
La falta de mantenimiento del predio y la ausencia de una actividad sostenida refuerzan la necesidad de definiciones claras sobre su destino. La recuperación de la ex Paquetá, mediante nuevos emprendimientos productivos o una puesta en valor integral, aparece como una demanda reiterada entre vecinos que advierten que el lugar aún posee potencial para volver a generar empleo.
Mientras tanto, la planta fabril que supo ser emblema del trabajo industrial en la región permanece como una postal visible de la crisis que atraviesa el sector: un gigante silencioso que, entre portones cerrados y malezas, refleja el impacto social y económico de la pérdida de industria y empleo.
Con información de "La Razón de Chivilcoy".



