Con una ciudad que supera los 50.000 habitantes y un crecimiento urbano que se extiende hacia la periferia el servicio de guardia nocturno pareciera insuficiente. ¿Qué dice la Ley 10.606?
Quienes alguna vez necesitaron un medicamento de urgencia a la madrugada, un antitérmico para un chico con fiebre o una receta después de salir de la guardia, saben de qué hablamos. Traslados innecesarios de un punto a otro de la ciudad y, en muchos casos, una sensación de desamparo que no debería existir cuando se trata de salud.
9 de Julio no es un pueblo chico. Tiene barrios alejados del centro, una población y barrios en crecimiento y un hospital que recibe consultas a toda hora. El reclamo no es solo una cuestión de comodidad, sino de acceso a la salud. Vecinos de barrios alejados como Los Troncos o Ciudad Nueva advierten que cruzar la ciudad de punta a punta en horario nocturno representa una molestia mayor y, en muchos casos, una imposibilidad logística.
Además, no se trata solo de comodidad. Se trata de acceso, de equidad y de entender que la salud no puede depender de una única persiana levantada en toda la ciudad. Muchas localidades con características similares ya avanzaron en este esquema, adaptándose a las necesidades reales de sus vecinos.
Lo que dice la Ley: El número que falta en 9 de Julio
Para entender el conflicto, es necesario recurrir a la Ley Provincial 10.606, que regula el ejercicio de la actividad farmacéutica en territorio bonaerense. Según la normativa vigente y los criterios del Colegio de Farmacéuticos de la Provincia de Buenos Aires, el servicio de turno debe cumplir con parámetros específicos:
Piso de cobertura: La ley establece que debe permanecer de turno no menos del 10% de las farmacias existentes en la localidad.
Densidad poblacional: La normativa autoriza la habilitación de una farmacia por cada 3.000 habitantes. Si 9 de Julio —según proyecciones del último censo— supera ampliamente los 45.000 habitantes en su planta urbana, el número de establecimientos habilitados debería ser proporcional.
Si la ciudad hoy cuenta con más de 10 farmacias operativas, el Colegio de Farmacéuticos tiene la potestad (y para muchos vecinos, la obligación moral y sanitaria) de establecer un esquema de doble turno.
En 9 de Julio, la pregunta ya está hecha. Ahora falta la respuesta.



