Lo que empezó como una discusión por los lugares de venta terminó en un enfrentamiento masivo que aterró a los turistas. Gritos, golpes y canastos volando por el aire en una tarde de furia que dejó varios heridos y tres detenidos.

El sol brillaba con fuerza en las playas de Villa Gesell y los veraneantes disfrutaban de la tarde, hasta que el clásico grito de "¡churros!" fue reemplazado por insultos y ruidos de forcejeos. En un abrir y cerrar de ojos, la arena se convirtió en un ring improvisado cuando dos grupos de vendedores, que sumaban más de 30 personas, se trenzaron en una pelea feroz ante la mirada incrédula de las familias.
El conflicto, que venía gestándose por la disputa de los "territorios" de venta en la zona céntrica, estalló de manera violenta. Los testigos cuentan que no solo hubo piñas y patadas, sino que los propios canastos de madera se usaron como armas improvisadas, dejando una lluvia de facturas desparramadas por el suelo mientras la gente corría para alejarse del tumulto.
La policía tuvo que intervenir de urgencia para frenar la gresca, que parecía no tener fin. El saldo de la "guerra del churro" fue de tres hombres detenidos y varios vendedores con cortes y contusiones que tuvieron que ser asistidos. Lo que debería haber sido una jornada de trabajo tranquila en plena temporada terminó mostrando la cara más violenta de la competencia por el mango en la costa.
Hoy, la seguridad en esa zona de la playa fue reforzada, pero el video de la batalla campal ya recorre todos los grupos de WhatsApp, dejando a los turistas con un sabor amargo en una tarde que debió ser de descanso.



