A días del inicio del torneo, el presidente de Boca reconoció que el club está en deuda en lo futbolístico. Defendió su gestión financiera, justificó la falta de refuerzos y exigió un título para este 2026.

A pocos días de que ruede la pelota en un nuevo campeonato, Juan Román Riquelme reapareció públicamente y no dejó tema sin tocar. En una entrevista que sacudió el mundo xeneize, el presidente de Boca Juniors asumió con sinceridad el presente deportivo de la institución. "Claro que estamos en deuda", admitió el ídolo, reconociendo que al equipo le falta dar ese "pasito extra" para coronar con títulos el esfuerzo de los últimos tiempos. Con la mira puesta en lo que viene, fue tajante: este año la exigencia será máxima para los jugadores, con el único objetivo de devolverle una alegría a la hinchada.
En cuanto al mercado de pases, que hasta ahora se presenta austero y sin caras nuevas, Riquelme pidió paciencia y bajó los decibeles de la ansiedad general. El mandatario explicó que la premisa actual es "no traer por traer" y puso en valor el plantel que hoy conduce Diego Martínez. Para argumentar su postura, recordó aciertos de mercados anteriores, destacando la presencia de figuras como Leandro Paredes y el gran presente de Costa, a quien calificó como el mejor marcador central del país tras las críticas iniciales que recibió su llegada.
La gestión institucional también ocupó un lugar central en su discurso. Riquelme aprovechó la oportunidad para marcar la cancha frente a la herencia recibida de la administración anterior. Recordó que, pese a las ventas millonarias de futbolistas tras la final de Madrid en 2018, recibió un club con deudas. En contrapartida, subrayó que su principal legado es haber devuelto el orden financiero a Boca, garantizando que su compromiso es puramente con el bienestar de la institución y no con intereses externos.
Mientras en la vereda de enfrente, el River de Marcelo Gallardo se prepara para la competencia, Riquelme eligió este momento para plantar bandera. Con sus palabras, el presidente no solo buscó blindar al grupo ante la falta de refuerzos inmediatos, sino también renovar el pacto de confianza con el socio, apostando a que el orden económico y la jerarquía del plantel actual sean suficientes para volver a lo más alto del podio local.



