Greenpeace sobrevoló el desastre en Chubut. Bosques centenarios reducidos a cenizas, 34 casas destruidas y un alerta roja: el fuego no se apaga solo.

Las imágenes duelen. Lo que antes era el verde intenso de la Patagonia hoy es un cementerio de cenizas. Greenpeace documentó desde el aire el desastre en Puerto Patriada, El Hoyo y Epuyén, donde el fuego ya devoró más de 30.000 hectáreas. Para que te des una idea: es como si toda la Capital Federal se hubiera incendiado una vez y media.

¿Por qué pasó? No fue solo el calor. Los expertos coinciden en que se trata de un "combo letal":
Sequía extrema: Llovió un 43% menos que el año pasado.
Factor humano: El 95% de los focos arrancan por negligencia o intención.
Falta de brazos: Los brigadistas denuncian que son solo 400 cuando deberían ser al menos 700 para cubrir el territorio.
El peligro de los "pinos invasores" Un dato clave que explica la velocidad del desastre: las plantaciones de pinos exóticos. A diferencia del bosque nativo, estas especies son "nafta pura" para las llamas y colonizan el suelo quemado, impidiendo que los árboles autóctonos vuelvan a crecer.
Fuente: La Nación / Greepeace



