3 junio 2026

Hallaron muerto a otro integrante del Ejército Argentino

La Justicia bonaerense investiga el fallecimiento de un nuevo miembro del Ejército Argentino, ocurrido en las últimas horas en el partido de Quilmes. Se trata del cuarto caso registrado en poco más de un mes, todos en circunstancias similares, lo que volvió a encender la preocupación dentro de las fuerzas armadas.

 

Según informó oficialmente el Ejército Argentino, la persona fallecida integraba el Centro Recreativo del Ejército “Héroes de Malvinas”. De acuerdo a los primeros datos aportados por fuentes policiales, la muerte se produjo alrededor de la medianoche del 16 de enero en su domicilio particular, ubicado en el distrito quilmeño.

La investigación quedó a cargo de la Justicia y de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, mientras se aguardan los resultados de las pericias correspondientes para determinar las causas del deceso.

A través de un comunicado difundido este sábado, el Ejército expresó su “profundo pesar” por lo ocurrido y manifestó su acompañamiento a los familiares, amigos y camaradas del fallecido.

Este nuevo hecho se suma a otros tres casos registrados durante diciembre. El primero ocurrió en la Residencia Presidencial de Olivos, donde un efectivo militar que cumplía funciones de seguridad fue hallado sin vida en un puesto interno. Días después, un suboficial principal fue encontrado muerto en el cuartel de la Guarnición de Ejército Monte Caseros, en la provincia de Corrientes. El tercer caso se produjo en Mendoza, donde un soldado voluntario del Ejército Argentino falleció tras utilizar un arma perteneciente a su padre.

En todos los episodios se iniciaron investigaciones internas, además de las actuaciones judiciales correspondientes.

Al referirse a la situación, el ministro de Defensa, Carlos Presti, señaló que se trata de “cuestiones personales y enfermedades que atraviesan los ciudadanos en general”, y mencionó problemáticas como la ludopatía, la depresión y los efectos de la pospandemia. Asimismo, afirmó que el Estado debe garantizar las condiciones necesarias para el personal militar, diferenciando esa responsabilidad del debate sobre los salarios, a los que calificó como un problema histórico.