18 julio 2026

La presión fiscal cayó a su nivel más bajo en dos décadas

La presión fiscal en Argentina alcanzó durante 2025 su nivel más bajo de los últimos 20 años, como resultado de la fuerte reducción del gasto público impulsada por el Gobierno nacional.

Según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), la presión tributaria efectiva nacional se ubicó en el 21,4% del PBI, un valor que solo supera al registrado en 2006 y que marca una caída significativa respecto de años anteriores.

El dato se produce en el marco del acuerdo de Facilidades Extendidas firmado con el Fondo Monetario Internacional, que si bien no fija metas explícitas sobre presión tributaria, sí exige una recaudación que supere a la inflación mensual y muestre recuperación real al cierre del ejercicio. En 2025, esa condición se cumplió con una mejora real del 3%, aunque sostenida principalmente por los primeros siete meses del año, ya que hacia el último trimestre la recaudación comenzó a mostrar señales negativas.

De mantenerse esta tendencia durante 2026, el escenario podría tornarse más complejo. El propio Ministerio de Economía y el mercado siguen con atención la evolución de los ingresos fiscales, especialmente durante el primer semestre, período clave por la liquidación de divisas del complejo sojero, fundamental para sostener el equilibrio fiscal y el cumplimiento de los compromisos externos.

En términos históricos, el informe del IARAF destaca que la presión tributaria cayó 4,7 puntos del PBI respecto de 2015, cuando alcanzaba el 26,1%, lo que representa una reducción cercana al 18%. El desafío hacia adelante será compatibilizar la baja de impuestos con la necesidad de sostener una recaudación suficiente que garantice la estabilidad del programa económico.