18 julio 2026

Iba a trabajar a Nordelta y lo mató una conductora alcoholizada

Una tragedia evitable sacudió al norte del conurbano bonaerense. Un hombre de 49 años murió tras ser atropellado por una camioneta conducida por una mujer alcoholizada mientras caminaba rumbo a su trabajo en la zona de Nordelta, partido de Tigre.

La víctima estaba a punto de cumplir 50 años y su pareja cursa un embarazo de tres meses.

El hecho ocurrió durante la mañana del domingo en el Corredor Bancalari, a la altura del barrio privado Santa Bárbara. Ramón Oscar Olivera caminaba por la banquina cuando fue embestido por una Jeep Renegade blanca que circulaba fuera de control. El impacto fue fatal y el hombre murió en el lugar.

Las cámaras de seguridad de la zona registraron la secuencia completa. En las imágenes se observa cómo Olivera cruza la calle y continúa caminando por el costado de la calzada, mientras la camioneta se desvía, sube al cordón y lo atropella por detrás, sin darle posibilidad alguna de reacción.

La conductora fue sometida a un test de alcoholemia que arrojó 0,63 gramos de alcohol por litro de sangre, por encima del límite permitido. Fue detenida tras el siniestro, aunque este martes recuperó la libertad luego de pagar una fianza. La mujer fue identificada como Yesica Loreley Quevedo, de 41 años, domiciliada en Lomas de Zamora, y quedó imputada por el delito de homicidio culposo. Se negó a declarar ante la Justicia.

En la causa intervino inicialmente la comisaría 2ª de Tigre y el fiscal de turno en Benavídez, Cosme Iribarren, aunque luego quedó a cargo del fiscal José Amallo.

Olivera estaba próximo a cumplir años el 7 de enero y atravesaba un momento clave de su vida personal. Según relataron sus familiares, salía de madrugada desde la casa de su pareja en Grand Bourg, partido de Malvinas Argentinas, para llegar a su empleo en un country de la zona. Tomaba tres colectivos y luego caminaba hasta encontrarse con un compañero que lo trasladaba al lugar donde realizaba tareas de mantenimiento.

Una de sus hermanas llegó al lugar del siniestro poco después del hecho y describió una escena devastadora, con pertenencias personales esparcidas sobre el asfalto. “Mi hermano hizo todo bien. Trabajaba más de 13 horas por día, estaba sano y esperando a su primer hijo. Esta persona, manejando alcoholizada, nos destruyó la vida a todos”, expresó.

Mientras avanza la investigación judicial, la familia de la víctima exige justicia y cuestiona que la conductora haya recuperado la libertad pese a haber manejado en estado de ebriedad y provocado una muerte.