Tras el cierre del año legislativo con triunfos clave, el presidente Javier Milei evalúa volver a convocar a sesiones extraordinarias del Congreso a partir del lunes 2 de febrero. El objetivo es retomar y profundizar el temario que el Gobierno impulsó durante el verano, con la reforma laboral como prioridad política y parlamentaria.

El reciente aval al Presupuesto 2026 y a la ley de Inocencia Fiscal fortaleció la posición del oficialismo, que por primera vez será primera minoría en la Cámara de Diputados. Con ese escenario, la Casa Rosada busca capitalizar el envión y avanzar con proyectos que aún generan resistencias, pero que considera estratégicos para la segunda etapa de su gestión.
Según fuentes oficiales, el llamado a extraordinarias se daría una semana antes de que el Senado retome formalmente el debate de la reforma laboral. Mientras tanto, el armado político no se detiene: funcionarios clave seguirán activos durante enero afinando acuerdos y negociaciones, con la misma lógica que permitió destrabar la última votación. El Gobierno volverá a apoyarse en gobernadores aliados y apuntará, una vez más, a fragmentar al interbloque peronista.
Entre los temas que podrían sumarse al debate aparece la modificación del régimen de protección de glaciares, impulsada por gobernadores con intereses mineros. La iniciativa propone que cada provincia defina las zonas habilitadas para la actividad, con el argumento de destrabar inversiones, especialmente en grandes proyectos de cobre.
En cambio, no hay definiciones sobre el llamado “Compromiso nacional para la estabilidad fiscal y monetaria”, que plantea fuertes restricciones al gasto público sin financiamiento y sanciones penales a funcionarios que incumplan ese principio. Tampoco estaría incluida, al menos por ahora, la reforma del Código Penal, que endurece penas, baja la edad de imputabilidad y elimina beneficios en delitos graves, pero carece de consensos suficientes y podría poner en riesgo la agenda laboral.



