Anoche se realizó en nuestra ciudad una marcha con escasa concurrencia en reclamo de que no se concrete el cierre de la Casa de Abrigo municipal, previsto para el 31 de diciembre, hecho que dejaría sin contención local a niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad.

El reclamo se llevó a cabo frente a autoridades municipales y contó con la presencia de algunas de las madres afectadas, quienes expresaron su preocupación por la posible desaparición del espacio de contención.
Algunas se encadenaron o se sentaron en el suelo, pidiendo respuestas claras y acciones concretas ante la inminente finalización del contrato de alquiler y del convenio con la provincia que hoy sostienen el servicio.
Durante la marcha se escucharon cuestionamientos dirigidos a autoridades municipales con pedidos de soluciones y críticas por la falta de respuestas ante la crisis del abrigo.
Los manifestantes hicieron énfasis en que el espacio no debe cerrarse, señalando que es una herramienta fundamental de protección y acompañamiento para menores en situaciones críticas.
La Casa de Abrigo, inaugurada años atrás como un hogar de tránsito para menores vulnerables, había sido objeto de debate en el Concejo Deliberante y también de reclamos públicos de concejales que sostienen que su mantenimiento es una política de Estado indispensable para la comunidad local.
A pesar de la presencia de algunos medios y manifestantes, la convocatoria no logró una repercusión masiva, aunque los grupos que se hicieron presentes insistieron en no bajar los brazos y en continuar visibilizando la situación a través de redes sociales y otros canales de difusión local.



