El gobernador bonaerense Axel Kicillof confirmó que acompañará la movilización convocada por la CGT para el jueves 18 y pidió abrir un debate profundo sobre el proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional.

Expresó su preocupación por la situación económica general y sostuvo que la iniciativa oficial presentada como una “modernización” implica, en realidad, un retroceso en derechos laborales y la aplicación de recetas ya conocidas.
En ese marco, el mandatario advirtió sobre el impacto de la recesión en la vida cotidiana, con familias endeudadas y dificultades para afrontar gastos básicos, y cuestionó el modelo económico vigente, al que vinculó con la caída del consumo, el atraso salarial y el deterioro de la demanda. También señaló que, pese a la desaceleración inflacionaria, no se observan mejoras concretas en la economía diaria ni en la gestión provincial.
Por último, Kicillof remarcó que la provincia de Buenos Aires mantiene reclamos financieros pendientes con la Nación y aseguró que existe diálogo entre los gobernadores ante la compleja coyuntura. En ese contexto, planteó la necesidad de coordinación entre las provincias frente a un Estado nacional que, según afirmó, ha reducido su presencia en áreas clave como jubilaciones, educación y obra pública.



