18 julio 2026

Empresas adelantan vacaciones y aplican suspensiones

La caída del consumo interno y el aumento de las importaciones golpean con fuerza a distintas industrias bonaerenses, donde varias empresas optaron por suspensiones y adelanto de vacaciones para evitar mayores efectos en el empleo.

 

En las últimas horas, Mondelez frenó la producción en su planta de General Pacheco, el complejo industrial más grande que posee en el país.

La compañía, dueña de marcas como Milka, Oreo, Pepitos y Beldent, dispuso el adelantamiento de vacaciones y licencias para unos 2.300 operarios, ante un nivel de stock que supera ampliamente los registros históricos. La actividad normal se retomará el 4 de enero.

El delegado Jorge Penayo confirmó que las ventas cayeron cerca de 15.000 toneladas en el año, afectando principalmente productos de alto volumen como galletitas, chocolates y alfajores. El escenario, según advierten, es especialmente complejo incluso en plena temporada de fiestas.

Otra firma afectada es Georgalos, que implementó suspensiones rotativas para 600 trabajadores en su planta de Victoria, San Fernando. La medida, impulsada por la baja en las ventas y la competencia de golosinas importadas, alcanza la primera quincena de diciembre e incluye el pago del 80% del salario de manera no remunerativa.

En la industria automotriz, Peugeot decidió adelantar vacaciones y paralizar la producción en El Palomar por más de cinco semanas, en un contexto marcado por la caída del 3,6% en el patentamiento de vehículos 0 km durante noviembre. El regreso está previsto para enero.

El sector textil tampoco escapa a la crisis. Textilana S.A., fabricante de la marca Mauro Sergio en Mar del Plata, suspendió a 175 trabajadores hasta marzo, quienes durante ese período percibirán el 78% del sueldo y el aguinaldo en dos cuotas. A esto se suma el cierre de la textil Hazan Silvia en Lanús, que dejó 50 empleados en la calle.

El panorama se agrava tras el cierre de Whirlpool en Pilar, que despidió a 220 trabajadores y se convirtió en un caso emblemático del deterioro industrial que atraviesa la provincia.

Las empresas coinciden en que el desplome del consumo y el aumento de las importaciones generan sobrestock, caída de producción y un horizonte incierto para 2026 si la demanda no se recupera.