Una familia de Bahía Blanca vivió momentos de extrema angustia cuando su hija recién nacida sufrió un cuadro de fiebre alta y comenzó a presentar síntomas alarmantes. “No entró en paro pero empezó a ponerse de cierto color y nos la vimos venir fea”, relató Santiago, el padre de la niña.

Sin dudar, él y su pareja Lucía decidieron correr hasta el cuartel de bomberos voluntarios de Alberdi, ubicado a pocas cuadras. Allí fueron recibidos por Marcos Erosa, Evelin Rojas y Micaela Olmedo, quienes actuaron de inmediato.
Con maniobras de primeros auxilios, el personal logró estabilizar a la bebé y evitar un desenlace trágico. Para los padres, el momento fue devastador. “Fue una situación horrible porque no te la esperás”, expresó Lucía, todavía conmovida.
El accionar de los bomberos no solo fue determinante por su profesionalismo, sino también por la contención que brindaron a la familia en esos minutos desesperantes.
“Nos salvaron lo más preciado que tenemos. Nunca vamos a terminar de agradecerles”, afirmaron Santiago y Lucía tras el hecho, que quedará grabado para siempre en sus vidas.



