La tensión interna del peronismo volvió a escalar luego de que se conociera que un grupo de afiliados del PJ se presentó ante la Justicia para solicitar la impugnación de la continuidad de Cristina Fernández de Kirchner como presidenta del partido. Entre los firmantes aparecía un asesor del ministro de Trabajo bonaerense, Walter Correa, lo que desencadenó una rápida reacción oficial.

Ante la difusión del hecho, Correa anunció públicamente que pidió la renuncia de Eduardo Felipe Vallese, el colaborador que realizó la presentación judicial. “Su intervención no cuenta con mi aval, por lo que dejará inmediatamente su función en el ministerio que conduzco”, expresó el ministro, remarcando que la decisión de Vallese fue “inconsulta” y tomada a título personal.
Correa agregó que bajo su gestión “no hay lugar para librepensadores inorgánicos”, y defendió a Cristina Kirchner al señalar que “la gran mayoría de los peronistas no avalamos la injusta detención de la compañera Cristina, en una causa amañada e impulsada por el poder real”.
Pese a la aclaración, desde el sector cristinista pusieron en duda la postura del ministro, y el episodio volvió a encender la interna entre el kirchnerismo y el axelismo dentro del oficialismo bonaerense.



