19 julio 2026

Scioli sorprendió con su propia yerba y generó críticas

La 174° Asamblea del Consejo Federal de Turismo se desarrollaba con normalidad cerca del Obelisco cuando Daniel Scioli, secretario de Turismo, Ambiente y Deportes, rompió el guion. En medio de su exposición, tomó un paquete de yerba mate de su propia marca, “Pichichi”, y lo mostró ante los presentes, provocando risas incómodas y desconcierto.

 

Luego se lo entregó al presidente del CFT, Valentín Díaz Gilligan, mientras varios asistentes registraban la escena con sus celulares.

El envase, naranja y con el número 9 que identificó a Scioli en su etapa en Villa La Ñata, lleva una foto suya y la frase “Se te fue la mano”, una ironía autorreferencial. “Si Messi tiene su yerba, ¿por qué no iba a tener yo la mía?”, bromeó mientras entregaba otro paquete a la secretaria bonaerense Soledad Martínez.

Aunque la yerba no se comercializa y funciona solo como un souvenir, el gesto tuvo repercusión inmediata fuera del salón. Productores yerbateros expresaron su malestar en redes sociales, interpretándolo como una falta de timing en una semana marcada por tensiones fuertes dentro del sector.

El Gobierno había publicado días antes el decreto que recorta las facultades del Instituto Nacional de la Yerba Mate, quitándole capacidad para fijar precios y regular el mercado. En Misiones y Corrientes, la medida provocó rechazo generalizado.

Uno de los dirigentes más críticos fue Hugo Sand, referente de los pequeños productores de Misiones, quien señaló que sin un marco regulatorio firme no hay garantías de precios justos. Afirmó además que el INYM cumplió un rol histórico y reclamó sostener su funcionamiento a pesar de los recortes.

Según fuentes del CFT, la irrupción de Scioli desplazó la atención del temario oficial y generó incomodidad entre algunos funcionarios provinciales, que optaron por mantener la diplomacia en un clima de sorpresa general.

El episodio también reavivó el debate por la situación del sector yerbatero, que combina altos niveles de producción y exportación con tensiones institucionales. Hasta septiembre, la industria creció cerca del 10% y proyecta cerrar el año con más de 50 millones de kilos, mientras el consumo interno se recupera. Sin embargo, la discusión política sobre el rol del INYM sigue marcando la agenda.