Olascoaga vivió horas de tensión luego de que una crecida de agua amenazara con cortar su único camino de acceso a la Ruta Nacional 5. La comunidad reaccionó de inmediato y, junto al municipio, logró evitar que el pueblo quedara incomunicado.

La vecina Amalia Coñequir confirmó que la situación fue crítica: “El agua estaba por cortar nuestro único camino”, relató, destacando que la rapidez en la reacción fue determinante para evitar el aislamiento total del poblado.
El operativo comenzó con el intento de drenar el agua mediante bombas, pero el caudal superó rápidamente su capacidad. Frente a ello, los vecinos pasaron a trabajar de manera manual, utilizando palas para liberar el camino y permitir que el agua escurriera.
Amalia destacó especialmente el rol de Alexis Camus, quien coordinó las tareas en el lugar, liderando tanto a la cuadrilla de pobladores como al personal municipal que se sumó al operativo. “Se puso al frente sin dudar”, subrayó.
Aun así, la vecina expresó su malestar por la falta de colaboración de algunos productores rurales de la zona, quienes —según señaló— luego realizaron críticas públicas sin haber participado del esfuerzo para recuperar el camino.
Este episodio vuelve a poner en valor la organización comunitaria en momentos de emergencia. El acceso salvado no es solo una vía de tránsito, sino el vínculo esencial que conecta a Olascoaga con la región y sostiene su vida cotidiana.



