El Vaticano dispuso la expulsión del sacerdote pergaminense Rodrigo Enrique Vázquez del estado clerical, por decisión directa y definitiva del papa León XIV. La medida, comunicada a través de un Rescripto fechado el 10 de octubre, tiene carácter “supremo e inapelable”, según el Derecho Canónico.

La diócesis de San Nicolás de los Arroyos informó que Vázquez queda dispensado del celibato y de todas las obligaciones propias del sacerdocio, al tiempo que pierde los derechos, dignidades y oficios del estado clerical. En consecuencia, se le prohíbe ejercer el ministerio sacerdotal, predicar, desempeñar cargos pastorales o docentes en instituciones eclesiásticas y dictar materias teológicas en cualquier centro educativo.
La decisión constituye la sanción más severa que puede aplicar la Santa Sede a un clérigo y pone fin a toda relación ministerial con la Iglesia.
Vázquez, de 53 años, había sido denunciado por violencia de género por una mujer con la que habría mantenido una relación sentimental. En un allanamiento realizado en la casa parroquial donde residía, la policía secuestró armas y municiones.
Además, en 2023 había sido sancionado tras difundir mensajes ofensivos contra el actual arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva. En aquel momento fue obligado a retractarse y cumplir una penitencia, con la advertencia de que una nueva falta podría derivar en medidas más graves, como finalmente ocurrió.



