18 julio 2026

Santilli fue designado ministro del Interior y se ampliaron atribuciones de Adorni y Bullrich

El presidente Javier Milei oficializó este martes la designación de Diego Santilli como nuevo ministro del Interior, y dispuso una serie de cambios en la estructura del Ejecutivo que fortalecen las áreas encabezadas por Manuel Adorni y Patricia Bullrich.

 

El nombramiento de Santilli se dio tras la renuncia de Lisandro Catalán, quien respondía a Guillermo Francos. El ahora exdiputado asumirá con el objetivo de mantener el diálogo con gobernadores, intendentes y legisladores, y será el encargado de actuar como interlocutor político y administrador de las negociaciones federales.

A través del Decreto 793/2025, publicado en el Boletín Oficial, el Gobierno eliminó la Secretaría de Comunicación y Medios, cuyas funciones, créditos presupuestarios, bienes y personal pasarán a depender de la Jefatura de Gabinete, que ahora lidera Manuel Adorni. De esta manera, el vocero presidencial concentrará el control de los medios públicos —Agencia de Publicidad del Estado, Contenidos Públicos y RTA— y la gestión comunicacional del Gobierno.

El mismo decreto redujo a cuatro las secretarías presidenciales: General, Legal y Técnica, Inteligencia de Estado y Cultura, cuyos titulares, Karina Milei, María Ibarzábal y Sergio Neiffert, tendrán rango ministerial.

En paralelo, el Ejecutivo dispuso la transferencia de la Secretaría de Turismo, Ambiente y Deportes, conducida por Daniel Scioli, desde el Ministerio del Interior hacia la Jefatura de Gabinete, lo que amplía el alcance administrativo del área que coordina Adorni.

Finalmente, se oficializó el traspaso de la Dirección Nacional de Migraciones y del Registro Nacional de las Personas (RENAPER) al Ministerio de Seguridad, bajo la conducción de Patricia Bullrich. Estas dependencias quedarán operativamente bajo la órbita de la secretaria de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, a partir de diciembre.

Con esta reorganización, el Gobierno busca optimizar la gestión y concentrar atribuciones clave en áreas consideradas estratégicas, reforzando el control político, comunicacional y de seguridad del Poder Ejecutivo.